Acabo de llegar del trabajo: un largo y agotador dia de trabajo. Y para mi, no hay nada mas relajante y divertido que cocinar algo, más aun cuando es la hora de cenar a la que llego a casa!
Entonces abrí la alacena y veo que olvide ir de compras… algo frecuente en mí, la verdad. Y tenia unicamente unas cintas de pasta (comerciales, hay que decir la verdad…). Dio la casualidad de que mientras inspeccionaba lo que habia en mi alacena, chateaba con unos amigos que no soy muy buenos en la cocina. Así que me propuse algo: partir de algo tan sencillo como preparar unos fideos (Oya+agua hasta hervir+poner fideos todo lo que duren DOS canciones de lady gaga) y convertirlo en una comida diferente.
¿Por que? Porque hace poco me di cuenta que compartiendo lo insignificante que soy, me mejoro un poco mas. Y la verdad, pretendo mejorar mucho!
Empecemos por el inicio.
La pasta:
Sabes hacer pasta, primor?
“La pasta es como una bella mujer: está bien con todo y mejor todavía con poca cosa”
La pasta armoniza con todos los sabores y condimentos. Es una comida muy básica y a la vez muy completa. Con muy poco que le agregues puedes convertir un plato de simples fideos en un platillo digno del mas exigente nutricionista.
Cocinarla es simple y rápido. La mayoria la tienes hechas entre 5 y 10 minutos.
Cualquier receta permite variantes de ingredientes, condimentos o aromas. El único que decide como va a quedar es uno mismo, incluso independientemente de quien la vaya a comer. Puede terminar siendo comun y tipica o variada y original, acorde a vos mismo.
Como?
Cueces la pasta en una olla alta sin tapar. Debe hervir libre y alegremente en agua abundante con sal, preferentemente sal marina no refinada, de esa que es gruesa y te comes los granitos de sal a escondidas de la sociedad.
Cuando el agua esté burbujeando (plena ebullición), echas primero la sal y a continuación la pasta.
Al principio y de vez en cuando durante la coccion, viene bien moverla un poco con un tenedor. Sino se pegará. Y no quiero eso de “juego una partida de Team Fortress mientras coce” porque NO sirve. Solo son entre 5 y 10 minutos.
Cuando estará lista? Cuando creas que está, lo estará. Pero si te interesa la pasta Aldente, es un estado en que el interior se siente suave y rica pero la parte de afuera sigue pseudo durita. No es facil, asi que no te decepciones las primeras veces!
Es muy importante escurrirla rápido con un colador de rejilla, ¡sin pasarla por agua fría! Por dios! Eso es para platos de verano y ensaladas!
Es importante servirla bien caliente, humeante de aromas. Y ahora que está seca puedes ponerle dos cucharadas de mantequilla, el mismo calor de la coccion y los vapores hará que se derrita. En este punto de la pasta la mantequilla es absorvida de una forma muy particular que le deja un SUPER gusto. Y si te lo estás preguntando, sí, puedes ponerle de los cubitos de sabores si asi quieres.
Ensaladas:
Las ensaladas no son solo de lechuga y tomate. Una ensalada de pastas es igual de rico y fresco.
Una vez que tienes la pasta hecha, la dejas enfriar (o la metes en agua fria y la cuelas de nuevo) y la compañas con lo que tengas a mano.
El mejor ingrediente es la imaginación! (awwww) Que hay en la alacena? Latas de Maíz? Atún? Te quedó algun huevo cocido?
Atrevete a cosas nuevas! Rállale una manzana que le queda magnífico. Tomate en trocitos y pasta son de las cosas mas frescas que he probado. Oregano, el condimento perfecto (ojo con echarle mucho…)
Quieres mas? Papas hervidas, arvejas, jamón y queso cortado en pedacitos.
Lo unico importante acá es que debes echarle un generoso chorro de aceite (de oliva es mejor) y revolver todo. No solo queda rico, sino que colorido y agradable al olfato.
Salsas:
No voy a escribir todo lo que me gustaria escribir sobre salsas, pero fiel a este post voy a decirles que cosas rapidas y faciles podemos agregarle. Siempre basandome en el cocinero soltero e inútil que fui/soy para simplificar. Asi que, imaginemos que tenemos de nuevo nuestra pasta recien colada y aun caliente.
Boloñesa.
Pones una sarten, algo de aceite, le echas carne picada/molida (la que te venga en gana, cualquiera sirve) y la cocinas y revuelves de a poco, algo de sal, y luego una de esas cajitas o latas de pure de tomate. Remueves un poco mas hasta que no importa cuanto revuelvas, siempre sale humito. Evita que burbujee mientras lo haces.
Echale el condimento que tengas a mano. Oregano, perejil, pimienta, ajo en polvo. Si tienes ese condimento para pizza es mas facil (pero menos gourmet)
Y listo.
Un concejo, toma un cucharon de sopa o cuchara grandota, cargala con la salsa y echala sobre el plato con la pasta. Sí, sí, como en las fotos de pastas italianas. No solo se come con la boca.
Blanquita:
Les seré sincero, no tengo NI IDEA como se llama esta salsa, pero la uso mucho y creanme que es lo que mejor me sale.
En una ollita de esas para salsas (o una sarten medianamente profunda), pones crema de leche liquida, y echas mucho queso rallado, dejas que la crema tome calor y vaya derritiendo el queso.
Con eso ya está, pero la gracia está en darle “gracia” a esta salsa.
La quieres como yo? A la crema de leche agregale roquefort en trozitos muuuchos trozitos. Luego echale jamon previamente picado en trozitos. Una cebolla de verdeo cortada bieeen chiquito y algo de perejil y queda al Iky Style!.
Tranquilamente puedes prescindir algunos ingredientes o reemplazarlos por otros. Lo importante es que sea blanca y con gusto a queso y que lo que sea que le eches le de colores.
Es suficiente.
Con esto puedes variar algo tan sencillo como un plato de pasta y convertirlo en algo que te enorgullezca.
Probablemente edite este post o haga una segunda parte. Ahora me voy pk son las 4 AM aca y no me di cuenta.